Chamartín es, sin duda, uno de los distritos más ricos de Madrid. También es el epicentro de la economía empresarial, con grandes edificios y rescacielos de las empresas más importantes del país. Pero Chamartín es mucho más, en parte, gracias a sus vecinos. El distrito puede presumir de tener uno de los mejores huertos vecinales, que ha sido capaz de transformarse hasta convertirse en un Jardín Botánico Comestible, sin duda, un ejemplo de singularidad y originalidad no solo en Madrid, sino en España y Europa. Les retamos a buscar otros ejemplos, verán como los cuentan con los dedos de una mano.

Hablamos con Eduardo Fisbein de Naturbana en el huerto ‘Las 40 Fanegas’ (c/ Puerto Rico, 56).

¿Cómo surgió la iniciativa de transformar el huerto vecinal de Chamartín en un Jardín Botánico Comestible?
Un huerto urbano es un espacio vivo, y a los hortelanos que allí trabajamos grupalmente el huerto nos ha transformado. Experimentamos, buscamos nuevos desafíos y tratamos de sentirnos a gusto con lo que hacemos. El colaborar con el Banco de Alimentos de Prosperidad nos hizo prestar más atención a la función comunitaria de los huertos urbanos.

¿Qué objetivos persiguen con esta iniciativa?
El objetivo comunitario de esta iniciativa es difundir los alimentos de temporada, y dar a conocer especies y variedades poco frecuentes en verdulerías y supermercados.
El objetivo interno tiene que ver no sólo con un mayor y menor conocimiento de las especies y variedades que cultivamos, sino que esta experiencia nos deje el sentimiento de que “todos juntos podemos transformar”; al menos, nuestro entorno cercano.

¿Cuantas especies y variedades tenéis plantadas?
Actualmente tenemos plantadas unas 170 especies y variedades de hortalizas, frutos, plantas aromáticas y florales. Este verano nuestro “cultivo estrella” son los tomates: tenemos plantadas más de 50 variedades !!! Hacemos verdaderos malabarismos para poder cultivar tanta variedad en tan poco espacio (menos de 1.000 m2)

Supongo que no habrá sido fácil conseguir esta transformación; ¿ha sido muy caro?
La primera transformación fue la de los hortelanos; durante el confinamiento conseguimos cosechar para donarlo al Banco de Alimentos de Prosperidad. Ser creativos para articular esta iniciativa solidaria nos empoderó, y así nos atrevimos a iniciativas mayores.
Los costos los solventamos -sobre todo- con creatividad y esfuerzo, con aportes vecinales, y con el apoyo del Centro de Información y Educación Ambiental de Retiro.

¿Las especies y variedades que tenéis plantadas serán siempre las mismas?
Una parte de los cultivos son de plantas anuales, que cambian cada temporada; como los tomates en verano y las coles en invierno. Otras plantas son bianuales o perennes. Es decir, que vamos a ir cambiando -sobre todo- los cultivos de temporada.

¿Entonces, con qué cultivos nos vais a sorprender en Otoño-Invierno?
Más que con súper-alimentos nos interesa difundir especies y variedades de gran valor alimenticio, que son bastante escasas en verdulerías y supermercados. Este Otoño-Invierno vamos a mostrar más de 40 variedades de legumbres, las mejores proteínas vegetales y con grandes posibilidades gastronómicas.

¿Qué hacéis con lo que cultiváis? ¿Los visitantes podemos comprar las delicias que cultivan?
Lo que cultivamos cada semana lo colocamos en las mesas; cuando se va un hortelano se lleva lo que le apetece, recordando que todos queremos llevarnos algo.
No vendemos nada, pero a partir de Julio haremos degustaciones gratuitas los fines de semana. Los visitantes podrán probar hortalizas poco comunes cosechadas ese mismo día.

¿Cualquier vecino puede visitarlo? ¿La entrada cuánto cuesta?
El JBC es un espacio abierto a cualquier vecino; su entrada es gratuita. Los visitantes reciben un pequeño folleto explicativo para orientarse, y la mayoría de las plantas tienen un cartelito con su especie/variedad. Si desean una visita guiada deben solicitarla con anterioridad y agradecemos una pequeña gratificación para el guía-hortelano.

¿En qué horario se puede visitar?
En Junio tendremos jornadas de “puertas abiertas” los sábados y domingos de 12:00 hs a 14:00 hs. En Julio y Agosto será de 19:00 hs a 21:00 hs.

También tenéis otro atractivo de “eco-turismo”.
Los visitantes también pueden conocer el Nodo Vecinal de Compostaje de Chamartín, que queda junto al huerto. Los vecinos llevan sus restos vegetales que se transforman en un excelente compost que fertiliza los cultivos.

¿Cómo se puede colaborar o participar en esta interesante experiencia?
Participar es muy sencillo: basta con apuntarse, respetar los principios agroecológicos y las decisiones colectivas en el huerto, y tener ganas de coger la pala o la azada.
También se puede colaborar con donaciones de herramientas, semillas o plantas; o impartiendo talleres a nuestros hortelanos y vecinos; o a través de donaciones en metálico.

¿Cómo enterarse de vuestras actividades y talleres?
La mayoría de lo que hacemos se publica en nuestra página de Facebook “40 Fanegas”. Si desean recibir más información pueden escribir a eduardo@naturbana.org.