Prosperidad contra la “ruina y la precariedad” de las cocinas fantasma

cocinas fantasma

El Barrio de Prosperidad, en el distrito de Chamartín se ha llenado de carteles contra la “ruina y la precariedad” que van asociadas a las denominadas ‘dark kitchen’ o ‘cocinas fantasma’. Estos carteles presentan información periodística sobre la muerte de un rider en un accidente contra un camión de basura y sobre la “invasión” de este tipo de actividades.

La pandemia ha traído consigo en ciudades como Madrid la proliferación de estas cocinas, dedicadas exclusivamente a la comida a domicilio. Un negocio de reciente creación con límites difusos que provoca además, quejas de vecinos por el ruido, los olores, el ajetreo de repartidores y la acumulación de residuos.

Estos son los principales miedos de los vecinos de las calles de Zabaleta, Cartagena, Canillas y Quintiliano. Ven cómo bajo sus casa emerge un negocio envuelto en la polémica que, en este caso, empezará a funcionar en marzo.

Precariedad y ruina del comercio local

La iniciativa ciudadana está haciendo circular en redes un comunicado en el que describen que los edificios de Prosperidad “se están viendo invadidos por cocinas industriales; que amenazan con romper la convivencia en el barrio”, dando prioridad esas empresas a su negocio frente a “la salud, la tranquilidad y la vida en las calles”.

“Desde las cocinas de La Prospe se prestan servicios de reparto a domicilio para los barrios ricos de Chamartín, Serrano, Guindalera y Arturo Soria mientras que las familias trabajadoras tenemos que lidiar con todos los efectos secundarios de este dudoso negocio”, señalan.

“Las cocinas industriales destruyen la economía del barrio y su vida. No aportan nada positivo y sólo traen problemas”, según sostienen, y apuntan que plataformas como Glovi, Uber y Deliveroo “generan precariedad y ruina para el comercio local”.

La junta de vecinos aprobó la decisión de implantar estas ‘cocinas fantasma’

Según cuenta José Luis, vecino de la calle Canillas, la decisión de implantar estas ‘cocinas fantasma’ tuvo lugar el pasado 13 de marzo. Fue en plena primera ola de la pandemia, durante una junta de la comunidad de vecinos que lo aprobó por mayoría.

Entre los que votaron a favor está el dueño de los bajos, que tiene varias viviendas en el inmueble; pero una buena parte de los vecinos se opuso, como José Luis.

El presidente de la Asociación Vecinal Valle Inclán, Félix Arias; arquitecto especializado en urbanismo, calcula que este negocio impulsado por la empresa Cooklane entregará una media de 6.000 comidas diarias.

Critica que este tipo de proyectos (conocidos con otros nombres como cocina oscura, cocina ciega, delivery-only o restaurante digital); están enmarcados dentro de una legislación “obsoleta”: el Plan General de Ordenación Urbana, aprobado y en vigor desde 1997.

Los proyectos de las ‘cocinas fantasma’ se ajustan a normativa

Fuentes municipales han explicado que entregan la licencia de obra para construir ‘cocinas fantasma’ porque los proyectos se ajustan a la normativa vigente de uso industrial; que es donde se encuadra esta actividad actualmente.

El área de Desarrollo Urbano ha pedido un informe a Medio Ambiente para que determine si estas actividades deben someterse a evaluaciones ambientales en el procedimiento de licencia. Por otro lado, la Agencia de Actividades va a requerir en la actualización de licencias, que se aporte un estudio que determine las condiciones de movilidad; además de exigir plazas de carga y descarga, como recoge el Plan General.

Además se realizará la inspección de edificios y se revisará a futuro la regulación de los usos urbanísticos, especialmente los industriales. Tendrá la intención de regular las nuevas actividades “y garantizar su compatibilidad con la convivencia vecinal”, segura Mariano Fuentes, delegado de Desarrollo Urbano.

Fuentes ha llegado a cuestionar al PSOE, que asegura que este tipo de cocinas “se ha multiplicado exponencialmente” cuando el Ayuntamiento ha autorizado desde 2018 únicamente cuatro. “Es un bulo de algo que no existe”, ha contestado.

Las ‘dark kitchen’ no se pueden instalar en viviendas normales

Por su parte, el Colegio de Administradores de Fincas de Madrid (CAFMadrid) advierte de que las ‘cocinas fantasma’ no se pueden instalar en una vivienda normal. Principalmente, porque tienen la consideración de cocinas industriales, con unas potencias y características que no se asemejan a las cocinas de una casa.

“En este sentido, la adecuación de un local para este uso requiere la ejecución de obras para adaptarlo a la normativa vigente para esta actividad. La licencia no sería de restaurante, dado que no es un servicio al público con zona de comida, sino que todo el local se consideraría cocina por estar destinado al tratamiento y elaboración de alimentos; en este caso de grandes dimensiones”, explica.

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