terraza zona SER

El distrito de Chamartín ocupa el tercer lugar dentro de los distritos en los que se concentra un mayor número de plazas de estacionamiento de zona verde ocupadas por terrazas de los negocios de hostelería de la zona. Están bloqueadas por esta razón 57 verdes y 26 azules.

Desde el pasado mes de mayo, 1.810 locales de la capital cuentan con licencia municipal para ampliar sus terrazas, como medida provisional del Ayuntamiento para paliar las pérdidas causadas por la cuarentena y las restricciones impuestas contra la COVID-19. 250 de ellas, (casi un 14%) lo hacen a costa de las plazas de aparcamiento de la SER, bloqueando 475 plazas verdes o de residentes y 94 azules.

Chamberí y Salamanca son los dos únicos distritos con más plazas ocupadas que Chamartín. El primero bloquea 177 plazas verdes y 26 azules; el segundo sustrae 148 zonas a residentes y 19 al resto de vehículos. Les siguen los distritos de Retiro (31 verdes y ninguna azul), Arganzuela (30 verdes y 8 azules), Moncloa-Aravaca (27 verdes y 4 azules) y Tetuán, con 5 plazas verdes y otras 6 azules.

El Ayuntamiento de Madrid decidió estimular el consumo en los bares con un acto simbólico a finales de mayo en el que la vicealcaldesa, Begoña Villacís, cortó una cinta en una de esas nuevas terrazas a modo de inauguración. El Ayuntamiento insiste en que “todas las plazas verdes que han sido reservadas a las terrazas ya han sido compensadas con otras azules”. Esto se ha realizado pintando de verde lo que hasta ese momento era azul. Además, tanto el área de Medio Ambiente y Movilidad (PP) como el de Coordinación Territorial (Cs) aseguran que la compensación se ha hecho en las mismas zonas SER.

Roces entre vecinos y hosteleros

Las autorizaciones tuvieron cierta demora, pero durante el mes de agosto, cuando se concedieron, comenzaron a producirse los roces. Las terrazas ocupan la zona verde para residentes y según asegura Pilar Rodríguez, presidenta de la Asociación de Vecinos El Organillo de Chamberí, la medida anunciada de pintar de verde ciertas zonas azules, “no se ha hecho”. “Se han quitado 70 plazas de 130 que había, y solo se han pintado unas 50 en otras calles”, critica la dirigente vecinal. Al Consistorio le constan en toda la ciudad “142 sugerencias y reclamaciones que de forma explícita se refieren a la reducción de plazas”, indica una portavoz de Coordinación Territorial del ayuntamiento.

Por su parte, los hosteleros están encantados, aunque durante el verano se quejaron de que los permisos tardaban en llegar. “Lo solicitamos a principios de junio y nos lo concedieron a mediados de agosto”, dice Carlos Ibán, gerente de la cervecería La Ola, en Gaztambide, que asegura que en su zona sí se han pintado de verde las plazas de zona azul. “Desde que tenemos la terraza, nosotros trabajamos de maravilla, hemos tenido que contratar a otra persona”, celebra. La autorización le permite poner nueve meses más, pero solo ha colocado siete. Parecido opinan en La Pulpería de Mila, un restaurante en el barrio de Recoletos, en el distrito de Salamanca. “Los clientes no se animaban mucho a ir al interior y con la terraza vamos resolviendo la papeleta”, señala el encargado, Roberto. Sobre las críticas vecinales, admite que “hay opiniones para todo el mundo“, pero asegura que “la mayoría está de acuerdo”.

La medida ha conseguido el éxito económico ya que se está produciendo un aumento sostenido de permisos. El Ayuntamiento publica los datos en su página web, con carácter mensual. A fecha 13 de septiembre figuran 146 terrazas en bandas de aparcamiento: 20 en Chamartín; 58 en Chamberí; 24 en Salamanca y Arganzuela; 13 en Retiro, 3 en Villaverde y sendas en Ciudad Lineal, Moncloa, Moratalaz y Usera. Las solicitudes continúan una progresión ascendente.

Otras quejas de los vecinos

Los vecinos también se quejan del ruido, un problema que viene de antiguo en barrios con vida nocturna, pero con la cuarentena se habían minimizado. “Como venga buen tiempo esto va a ser la guerra, no se va a poder vivir”, avisa Rodríguez, de la asociación de Chamberí. “Se debería, a medio plazo, hacer un estudio del ruido. Muchas de las calles en las que han puesto terrazas tienen aceras estrechas y nos han llegado quejas de que en cuanto se mete una terraza retumba más”, apunta Félix Sánchez, de Retiro.

Otro conflicto vigente se producirá con el auge de los calefactores de pie; unas estufas de gas con aspecto de farola que se utilizan en los meses de frío para climatizar las terrazas. Los vecinos  temen que, con el espacio extra obtenido, se multiplique su uso. “Me consta que en otras provincias ya los están pidiendo; ya solo nos falta eso”, ironiza Rodríguez, que razona: “No puede ser que estemos con el cambio climático y metamos más guarrerías para contaminar”. “Esperemos que la calle no se vuelva un almacén de estufas”, coincide Sánchez.

Desde el ayuntamiento no descartan que se vayan a autorizar. “A día de hoy, la terraza que lo desee, solicita al Distrito una modificación de la autorización y éste, siempre y cuando esté homologada la estufa, es quien autoriza / valora su colocación”, responden desde Coordinación Territorial.

Simplificación de trámites para la instalación de calefactores

La vicealcaldesa, Begoña Villacís, ha anunciado el acuerdo alcanzado el pasado viernes por la ‘Comisión de terrazas’, por el que se simplifican los trámites necesarios para la instalación de calefactores. Hasta ahora se exigía que los locales presentaran una solicitud de modificación de la autorización de la terraza, mientras que a partir de este momento solo será necesario comunicarlo a título informativo a las juntas municipales de sus respectivos distritos. En todo caso, si fuera necesario realizar alguna acometida u obra para su instalación, se seguirá el trámite habitual.